Sólo porque los hombres se sienten bien confesándose con Claudia y le dan ‘propina’, la llaman robamaridos; ella no necesita dinero, pues vende botanas.
Sólo porque los hombres se sienten bien confesándose con Claudia y le dan ‘propina’, la llaman robamaridos; ella no necesita dinero, pues vende botanas.