Un bebé con fiebre fue llevado al hospital por padres adolescentes y recibió atención médica debido a una temperatura alta y una infección. Los padres fueron interrogados por la Dra. Mariana sobre los síntomas del bebé. Hubo contradicciones en sus respuestas; la mamá mencionó haber tenido tos la semana anterior. El equipo médico expresó sospechas sobre la autenticidad de los documentos relacionados con el caso y decidió verificar su veracidad. Sagrario recibió a Arturo en el hospital para someterse a exámenes médicos, lo que preocupó a su tía Manuela al verlo pálido. Lucía diagnosticó al bebé con infección en la laringe y advirtió a los padres sobre la gravedad de su condición. El Dr. Reséndiz se comprometió a presentar un informe para mantener su posición profesional. Enrique invitó a Lucía a su casa y surgió una relación romántica, pero una llamada reveló que Enrique estaba casado, lo que llevó a Lucía a terminar la relación. Lilí discutió con Carlos la posibilidad de someterse a un tratamiento de fertilidad in vitro y expresó su deseo de que él fuera el padre. Los paramédicos discutieron, hiriendo los sentimientos de Chabe debido a comentarios despectivos por parte de su compañero. Los médicos discutieron sobre el caso del bebé. Lucía tuvo experiencias inusuales mientras estaba sola con el bebé. Manuela aconsejó a Lucía para que confiara en sus intuiciones, lo que condujo a una idea de diagnóstico relacionada con las visiones de Lucía. Los padres biológicos del bebé aparecieron en el hospital, revelando que el bebé había sido robado. Sagrario recibió resultados preocupantes en un ultrasonido de Arturo, generando inquietud en ella.