La Bebeshita tuvo una llamada de Albondiguita, su cerdita. El encuentro estuvo lleno de ternura y risas, pues ella no dejaba de hacer lo que más le gusta: ¡comer!
La Bebeshita tuvo una llamada de Albondiguita, su cerdita. El encuentro estuvo lleno de ternura y risas, pues ella no dejaba de hacer lo que más le gusta: ¡comer!