Además de recibir la visita de Mía, la hija de Sergio Sepúlveda, el Sin Palabras tuvo un sabor muy especial: se jugó punto doble y la corona estaba en el aire.
Además de recibir la visita de Mía, la hija de Sergio Sepúlveda, el Sin Palabras tuvo un sabor muy especial: se jugó punto doble y la corona estaba en el aire.